Nueve lecciones de vida que aprendí al trabajar como conserje por un año

Excelente nota que me encontré en la red y que comparto con gusto.

Y retomo un punto: una cosa es que vivamos ensimismados y otra que seamos déspotas y prepotentes y no hagamos las cosas correctas por el simple hecho de que “alguien va a pasar a limpiar”. Si tenemos la bendición de estar en una posición diferente, podemos hacerles la vida más agradable depositando la basura correctamente y tratando de ensuciar lo menos posible. Recuerda que un lugar verdaderamente limpio es el que menos ensucias. 

Origen: Nueve lecciones de vida que aprendí al trabajar como conserje por un año

La mayoría de los chicos universitarios, cuando necesitan dinero extra, consiguen trabajo como meseros, salvavidas o tutores.

Yo hice algo un poco menos convencional.

Mi segundo año en la universidad conseguí un trabajo de medio tiempo como conserje. Solo ganaba 6.25 dólares por hora y no era glamoroso, pero ha sido una de las mejores experiencias de vida que he tenido hasta la fecha. ¿Por qué? Aprendí algunas lecciones muy valiosas que se han quedado conmigo desde entonces. Aquí están algunas de ellas que destacan:

1.Generalmente, las personas están ensimismadas.

© Provided by Business Insider

Mucha gente no piensa en la manera en la que sus acciones -incluso las aparentemente insignificantes- afectan a los demás.

Por ejemplo, cuando la gente va al baño, no está pensando en apuntar bien para que otra persona no tenga que limpiar o en recoger la toalla de papel cuando su tiro libre no llega hasta el basurero. No. Están pensando en terminar con su asunto lo más rápido posible para salir y continuar con su vida.

Cuando empecé a trabajar como conserje, este tipo de ensimismamiento me molestó -me sacó de quicio. Pero finalmente lo acepté porque sé que nos suceden muchas cosas en nuestras vidas y todos somos culpables de estar un poco absortos. Además, era mi trabajo limpiar el desorden de otras personas. Eso es en lo que me metí y me pagaban por hacerlo.

2. El hecho de que alguien sea tu jefe no quiere decir que sea el más adecuado.

© Provided by Business Insider

Nadie es perfecto. Los gerentes son humanos y tienen fallas y dudas al igual que todos los demás. Sin embargo, algunos jefes realmente no están hechos para ser líderes.

Incluso a nivel de limpieza, esta verdad me afectó mucho cuando me di cuenta de que algunos de los “jefes de limpieza” se expresaban mal de otros colegas con los empleados. No podía creer que se rebajaran a ese nivel de falta de profesionalidad -pero he aprendido una buena lección: Nunca debes poner a tu jefe en un pedestal.

Me di cuenta de que solo porque alguien obtiene un cargo directivo no significa que de hecho lo merezca (o sea bueno en ello).

3. La gente en todas las área de trabajo “abusan del poder” -incluso los conserjes.

© Provided by Business Insider

Debido a que estaba un poco avergonzado de tener que usar un uniforme de portero de color naranja brillante en los primeros días de mi empleo, me sorprendió la carrera competitiva por alcanzar cargos directivos que a veces observé en el trabajo.

Tan pronto alguien recibe una promoción, a menudo exageran la disciplina y la microgestión.

Finalmente entendí la frase “abusar del poder” o ese fenómeno en el que las personas en los puestos más altos le hacen la vida difícil a sus subordinados simplemente porque pueden. Y aprendí que no se puede hacer nada si alguien abusa del poder -sólo tienes que aceptarlo y elegir tus batallas sabiamente.

4. Nunca te avergüences de un trabajo.

© Provided by Business Insider

Como dije en la lección tres, estaba un poco avergonzado de usar el uniforme de conserje color naranja los primeros días en el trabajo. Sin embargo, rápidamente aprendí a no avergonzarse de mi título “conserje”.

Ese trabajo requiere de una gran cantidad de trabajo manual y gran esfuerzo, y creo que son admirables… no vergonzosos.

Es importante recordar que no todos los trabajos serán tu “trabajo ideal”, especialmente si estás iniciándote en la fuerza laboral. Así que mantén una mente abierta y nunca juzgues un libro (o un trabajo) por su cubierta (o la reputación).

Y si alguien se burla de ti por un trabajo, no vale tu tiempo.

5. La gente se incomoda cuando sabe que tienes un trabajo de bajo nivel.

© Provided by Business Insider

Así como decirle a alguien que estás desempleado o que no tienes pareja puede hacerlos sentir incómodos, lo mismo puede suceder decirle que trabajas como conserje.

A mí me sucede esto. Los conserjes se ubican en la parte inferior del tótem del trabajo en la mente de la mayoría de la gente. ¿Por qué crees que el personaje de Matt Damon en “Good Will Hunting” comenzó como un conserje antes de que descubrieran sus increíbles habilidades con las matemáticas? Porque serlo creaba un contraste más dramático. ¿Quién iba a pensar que el conserje era un genio?

Así que cuando le dices a alguien que trabajas como conserje, no siempre sabe cuál es la respuesta correcta. No puede decir: “¡Genial! ¡Eso es estupendo!” porque va a parecer sarcástico. No puede decir: “Es terrible!” en caso de que te guste ser conserje y piense que eso es ofensivo. Por ello, en general, dicen, “Oh bien … ¿y qué tal es?”

Traté de salvar a la gente de esta decisión incómoda diciendo: “Trabajo como conserje. Tiene sus altibajos, pero en general me gusta y me ha enseñado algunas buenas lecciones”. Este tipo de respuesta tranquiliza a la gente y se permite que se sienta libre de hacer más preguntas sobre tu trabajo o para cambiar de tema.

6. Valoras 6.25 dólares mucho más cuando limpias baños por una hora para ganarlos.

© Provided by Business Insider

Recuerdo que tenía 15 años cuando mi abuela ocasionalmente me daba 5 ó 10 dólares “porque sí” y, aunque me gustaba el generoso regalo, por lo general lo metía en mi cartera o lo gastaba en helado o en una entrada de cine. Realmente no valoraba esa aparentemente pequeña cantidad de dinero.

Sin embargo, una vez lavas baños, trapeas pisos y recoges la basura de un auditorio durante una hora solo para ganar 6,25 dólares, realmente aprendes a valorar el dinero -cualquier cantidad.

7. No importa de qué estés encargado, siempre da todo.

© Provided by Business Insider

Esta lección es un poco un cliché, pero es cierto. Ya sea que estés limpiando inodoros o dirigiendo una empresa, siempre debes hacer tu mejor esfuerzo para desarrollar una buena ética de trabajo que te ayudará a alcanzar tus objetivos de carrera y a ganar buenas recomendaciones de tu jefe.

Además, cuando se trabaja duro, ganas confianza en ti mismo y en tus habilidades. Y eso es algo que todo el mundo quiere.

8. Nada crea una amistad como quejarse con otra persona.

© Provided by Business Insider

Estoy de acuerdo en que el optimismo es mejor que el pesimismo, pero también sé que algunos de mis mejores amigos han sido el resultado de que nos quejamos de un maestro, de una horrible tarea escolar o de ciertos aspectos de mi trabajo.

Uno de mis amigos más cercanos en la universidad era un compañero conserje con quien me quejaba del trabajo. Los dos nos dimos cuenta de algunos “dramas” impertinentes entre algunos de nuestros colegas y nos unió lo tonto que lo encontramos. Me fue más fácil mantener la cabeza baja cuando podía “ver” a mi amigo por el rabillo del ojo.

Tal vez la mejor lección sea que nunca se sabe dónde vas a encontrar a tus amigos más cercanos en la universidad.

9. Los chicos no pueden atinarle.

© Provided by Business Insider

Sabes lo que significa.

A %d blogueros les gusta esto: