Viajando en el Metro: Personajes para olvidar

Viajando en el Metro: Personajes para olvidar

Hoy quiero contarles de algunos personajes de la vida real, no son ficticios y como siempre se dice “personajes inolvidables” en esta ocasión, los quisiéramos olvidar, pero a fuerza de tanto encontrarlos si que serán inolvidables. Cualquiera de nosotros puede encontrarse a estos personajes, después de este encuentro será imposible que te los quites de tu mente. El único requisito para que te encuentres a estos personajes es viajar en metro, no sé si en otras ciudades existan, pero en el metro de la ciudad de Monterrey N.L. es segurísimo que te los vas a encontrar. No, no van incluidos en el costo del pasaje ni tampoco es un valor agregado de la empresa Metrorrey, son pasajeros común y corrientes (mas corrientes que comunes) que pululan por los vagones y pasadizos del metro. A continuación les presento un listado de estos personajes que me he topado en mis continuos ires y venires por el metro y que por sus características, que veremos mas adelante les he puesto un nombre. Iniciemos: a) Los guardianes de la puerta: Son cabrones que ni a mentadas de madre los quitas de la puerta, solo dificultan el libre acceso o desalojo en las paradas autorizadas. No confundir con los pobres cabrones que tienen que ir en la puerta porque ya no los dejaron avanzar algunos de los personajes que mencionaremos más adelante. Tampoco confundir con las personas que correctamente avanzan hacia la puerta cuando la siguiente estación es su descenso. No, a los guardianes de la puerta no los mueves ni un centímetro, a menos que se topen con: b) El mas cabrón: Son individuos que les vale madre y si el tren está hasta la madre y van a ingresar solo empujan a la gente a tal punto que los mandan hasta el fondo con las no menos rayadas de madre (aunque bajito, p’a no enojar al cabrón). Eso sí, los únicos que no puede mover son los “guardianes de la puerta” mencionados arriba y a los que menciono a continuación: c) Los “teiboleros”o las “teiboleras”: Estos gueyes están fantásticos, tienen el complejo de “teibolera” (así se les llama por acá a las bailarinas de table dance, pero como buenos nacos, les decimos “teibol dans”). Bueno, ¿Por qué complejo de “teibolera”? porque los weyes entran al vagón del metro se agarran del pinche tubo y no lo sueltan, claro que estoy hablando de los tubos verticales que están nada mas entrando, por que los horizontales nadie se agarra. En esta categoría no solo entran las mujeres, también entran los hombres. Bueno, este tipo de personaje, son los que impiden el paso del resto de la gente, como van llegando se agarran del tubo y se amontonan como abejas en enjambre y como tal, se van poniendo uno atrás de otro, haciendo crecer dicho “enjambre humano” hasta el punto de que impiden que no pase una persona, claro, a menos que sea “el mas cabron” ya mencionado arriba. d) Los de múltiples personalidades: Estos hijos de la chingada en verdad que no tienen madre, de verdad, créanlo, da miedo encontrárselos por las múltiples personalidades que adquieren, entre estas: “Señora con niño en brazos”, “anciano”, “señora embarazada” y “discapacitados”. Estos pendejos (o pendejas) se sientan en los lugares destinados para este tipo de personas y ni con grúa los levantas de allí, a menos claro está, que lleguen a su destino, en ese momento, retoman su personalidad correcta. Señores, por favor respeten estos lugares preferenciales. e) El Actor: Este es otro personaje que me encanta, normalmente son aquellos weyes que van sentados y conforme ven que se les va a poner enfrente una señora con niño en brazos o un anciano, inicia su representación magistral: Se hacen los dormidos para no ceder el asiento. No mamen, déjense de pendejadas, simplemente no se paren y ya, pinches webones. Es importante aclarar que este tipo de personaje no tiene nada que ver con el que presento a continuación: f) El dormilón: Este wey si da pena verlo, los hay de los que van sentados hasta los que van parados, SI parados. Este tipo se distingue del actor porque no entreabre los ojos, va profundamente dormido; los hay desde el que solo va con los ojos cerrados, el que va roncando, y del que va tirando baba y el que junta todas las características antes descritas. Si tiene suerte de ir sentado, se va meneando como barco en altamar. Los que van parados es una chulada verlos, imagínense: Un wey parado, agarrado del pasamanos, completamente dormido, roncando y tirando baba, no tiene precio. g) El rapero: Este wey me asustó un día, estaba parado a su lado cuando de pronto oigo voces, volteo hacia él y le digo: -perdón, ¿Me hablabas?- y no me contesta, es mas ni siquiera me oía o me miraba, el baboso estaba ensimismado con los audífonos metidos hasta el cerebro y seguía hable y hable como pendejo, digo eso, porque lo que decía o “rapeaba” según él, no tenía sentido o coherencia, pero en fin. h) Los Jedi-On-2: No son personajes de la Guerra de las Galaxias ni de la Guerra de los Clones ni algo por el estilo. Son aquellos weyes o viejas que nomas se levantan y se van a trabajar sin siquiera meterse el pinche peine para asustar al piojo, así los ves en el metro todos despeinados y algunos aun con el almohadazo y por ende oliendo a Zorrillo. Y no conforme con eso, algunos van vestidos de camisetas de tirantes mostrando su musculatura y todavía muestran el pinche sobaco todo despeinado y cochambroso (bañate primero cabron). Son una verdadera agresión a los pasajeros. Haaaa y todavía le aletean los pendejos como que si con lo anterior no fuera suficiente. Hasta ahora, solo hemos hablado de los personajes que nos topamos dentro del vagón, ¿Pero qué hay de los que nos topamos en los andenes y pasillos? Esos de verdad que no tienen madre ni vergüenza. Aquí algunos ejemplos: h) Los webas: Pueden ser hombres o mujeres y son personajes que no comprenden que Monterrey está en el siglo 21, y que su gente se mueve a un ritmo encabronadamente rápido o lo que decimos aquí: “Hechos madre”, creen que es el Monterrey de antaño donde se movían en carretas, carretones o carruajes tirados por caballos. No cabrones, despierten, vamos hechos madre para llegar al trabajo, a la escuela o a cualquier otro asunto o trámite que podemos o debemos arreglar por la mañana y que el tiempo nos apremia porque vamos a trabajar o a estudiar por la tarde. La mayoría de la gente de Monterrey es trabajadora, emprendedora y no se anda con mamadas como las de ustedes. Existía una parejita de mujeres que desde antes de salir del vagón ya estaban “conectadas”, una de ellas traía su MP3 y le compartía un audífono, salían del vagón y no mameeeeeees, salían contando los pasos, pidiendo permiso a un pie para mover el otro; paraban todo el tráfico de gente. Esas pendejas, inspiran weba y procuro no topármelas a las hijas de la chingada. i) El mamón: Este wey está de poca madre, tengo un compañero así y me da miedo topármelo en el metro porque sale con cada pendejada. Aquí algunas de ellas: a. Se le cayó: Vamos caminado todos de prisa buscando la salida, de repente se hoye una voz “se le cayó”, muchos miran hacia el piso buscando lo que pudo habérseles caído y al no ver nada mueven la cara repetidas veces de un lado a otro, como “pollos despescuezados” para tratar de identificar quién los hizo pendejos. b. Pelooooon: De repente nos topamos con algún pelón entre la gente que va saliendo de los andenes del metro cuando “el mamón” le grita: “Pelooon”. Pinche pelón voltea desesperado, no buscando a ver quién le habla, sino quién chingados le gritó “pelón”. El “mamon” pasa a su lado sin inmutarse y el pobre “pelón” aun buscando quién chingados se burló de él. c. Te hablan y Oye: Es otra de las artimañas del “mamón”, va a tras de la gente y de pronto se escucha un “Oyeeeee” o “Te hablan”. La gente voltea de inmediato para ver quién le habla y el “mamon” pasa a su lado sin inmutarse y el otro apendejado buscando quién le hizo la mala jugada, viendo feo al primer wey que le cayó gordo. El “mamón” es un cabron con suerte, pues nunca he visto que lo pillen, la verdad, me gustaría que alguien le partiera su madre por “mamon”. j) El tacleador: Este wey es el que me cae más gordo, es un hijo de la chingada. Los hay tacleador ofensivo y Tacleador defensivo, el primeo es el que quisiera castrar ya que al llegar el tren a la estación no permite que salga la gente, se quiere meter a webo. ¿Que no escuchas pendejo que Dejes salir antes de entrar? El tacleador defensivo es el que quiere impedir que el tacleador ofensivo cumpla su cometido, sale empinando a quién se le atraviese sin importar si son hombres o son mujeres. Hasta aquí son los personajes que recuerdo, si en algún momento salen otros, con gusto los agrego a las lista. Si tu recuerdas haber visto alguno que no contemplé en la lista avísame y con gusto lo agrego. Espero que esta nota les haya gustado y les haya hecho pasar un rato entretenido. De igual manera espero que no se hayan identificado con alguno de los personajes aquí mencionados. Un afectuoso saludo de su amigo:

3 comentarios

  1. Creo q soy teibolera jajaja
    pero yo voy de lado que no se abren las puertas… ya de perdido no?

  2. esta de poca mad………
    Saludos KBR

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